21 kilómetros entre ríos y montañas…

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“Erase una vez una niña desbordando energía, saltando, corriendo, bailando”

“Erase una vez una adolescente una adolescente que utilizaba su energía para              montar en       bici, escribir, bailar o hacer cualquier cosa que no fuese correr”

“Erase una vez una mujer hecha y derecha que detestaba correr”

Crecí en un pueblo a orillas del río magdalena, un pueblo detenido en el tiempo, como Macondo. Un pueblo de tardes tranquilas y montañas majestuosas que lo protegen del viento.

Mi padre solía llevarnos a caminar por las montañas y las quebradas; quizá los mismos caminos que él de adolescente recorrió con mi abuelo. Mi padre pesaba más de 100 Kg, pero caminaba a paso firme, siempre eligiéndonos más, completamente convencido que nosotros podíamos llegar donde nos propusiéramos.

Los Domingos eran para caminar en la montaña, embarrarnos en la quebrada y desbordar toda esa energía que un adolescente guarda en su pequeña experiencia de vida. El Domingo era todo un plan, lleno de amigos, aventuras y barro.

Para mí fue una constante el hecho de detestar correr o trotar, siempre tuve una resistencia muy fuerte, y siempre elegí rechazar cualquier actividad o deporte que significara correr. No obstante he amado caminar por muchas montañas, recorrer caminos en bici y probar varios deportes acuáticos de aventura de la mano de mi ya conocido esposo.

En más de una ocasión he recorrido la montaña durante días, con o sin equipo al hombro, llegando al final, a un lugar mágico, de esos que uno siempre guarda en el corazón. Siempre he pensado que el mejor Coach está adentro de cada uno y en esas jornadas de travesía en medio de la selva, los ríos y la vegetación nativa, simplemente sucede que tienes tiempo y mente para conectarte con esa sabiduría interna. También se conecta uno con el miedo, la rabia, la frustración, la motivación o cualquier sentimiento que esté por ahí guardado por años.

Caminar en medio de la naturaleza siempre te dará el tiempo para resolver tus asuntos internos.

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Camino de Cusirí en La Sierra Nevada del Cocuy, Colombia

Comencé a “correr” sin correr, en Diciembre del 2017, luego de que mi esposo ya llevaba varias experiencias de Trail Running, me animé… me motivé y decidí participar en mi primera carrera. A mis 41 años, recorrí 24 kilometros en medio de los hermosos paisajes de la Sierra Nevada de Santa Marta y adivinen….. Me quedó gustando.

Cuando regresé a correr tuve una experiencia diferente, no menos gratificante, pero diferente. Las montañas de Calima del Darién parecían hablarme, parecían decirme cosas que yo sabía que debía escuchar, resolver y aceptar.

“Hoy regresé a la montaña, a sus caminos de piedra y sus ríos majestuosos, sus impredecibles caminos… mi piel lo supo inmediatamente, mi cuerpo reconoció su sonido.. me susurró al oído que mi corazón estaba alegre de volver allí”

                                                                                                                                    Linamo

Regresé a sentir la montaña, a correr y recorrer el camino. No regresé a competir con nadie, ni siquiera conmigo misma, regresé como siempre a explorar mis propios límites.

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Miré a mi esposo y dí mis primeros pasos. No había opción, tocó correr. íbamos todos, sin excepción, hipnotizados por el paisaje, pisando con cuidado pero con firmeza, avanzando en medio de los verdes árboles.

“Esto no es una carrera, no tienes por qué correr, no tienes que probar, ni demostrar nada, pues la vida es para disfrutarla y no para vivirla a medias” (Fragmento e Song Inside You).

Justamente porque no hay que vivirla a medias es que todo se vuelve interesante. Todos tenemos motivaciones diferentes, todos tenemos expectativas diferentes, y la mía no contemplaba ganar, lejos de eso y de competir, ya había ganado una nueva experiencia cuando decidí correr.

Y ahí estaba yo, corriendo aveces, caminando otras, concentrada en mí… No me día cuenta cuando me descontecté de todos los que me rodeaban y quedé sola conmigo misma, solo me dí cuenta de la conversación profunda que llevaba dentro.

Paso a Paso, no pares, respira y sigue caminando…. solo eso… mientras me acomodaba más con mis ángeles y demonios. Ya ni sabía donde estaba mi esposo, y por dentro sonreí de saber que nos permitíamos ser cada uno, a su ritmo, con su carga, como siempre ha sido, nos permitimos disfrutarlo cada uno a su manera.

Sencillo, solo había que terminar la cuesta y llegar al punto de hidratación. Y llegué, me motivó una resplandeciente sonrisa, ampliamente conocida, me ofreció un vaso de algún líquido hidratante y yo creí que había llegado al cielo.

Y empezó Cristo a Padecer…

Por mis profesiones y más aún por mi estilo de personalidad, me ha sido relativamente fácil conectarme con el dolor de las personas. Escuchar, comprender y y ayudar a despejar, es algo que fluye en mí, sin embargo, conectar con mi propio dolor ha sido uno de esos procesos en los que he tenido que trabajar fuertemente. Nos pasa a los seres humanos.

El dolor, es algo que nadie quiere sentir, todos los seres humanos le huímos al dolor, ya sea físico o emocional. Sin embargo, es parte del la telaraña que teje la vida. Intentar negar el dolor y separarse de él es imposible. Si hacemos una gran negación y esperamos que con ello  el dolor desaparezca, estaremos llenándonos de fantasías mentales. Por el contrario sí logramos mutar el pensamiento, comulgar con el dolor y elevar el pensamiento para restarle importancia, nada podrá detenerte para lograr tu objetivo.

Estar en el kiómetro 8,4 de 21 y sentir una puñalada en tu rodilla, cada vez que das un paso, es algo que definitivamente es imposible de ignorar. Es como un martillazo que retumba en todo el cuerpo, nada que hacer. El dolor lo invade todo, sí lo dejas, etonces la mente ya no tiene ideas, ni caminos, solo dolor a la vista.

¿Entonces? ¿Qué hacer cuando no hay más opciones?

Aceptar la dura realidad, escuchar al cuerpo, conectar con esa molestia y reconocer que un dolor por fuerte que sea, no es más fuerte que uno mismo… Así que como dice Antonio Machado: “Caminante no hay camino, se hace camino al andar”. Seguir hacia adelante es lo único que queda, sguir cargando el peso de lo que me molesta, seguir permitiendo que me impida avanzar?. Es una elección, cada uno tiene el divino poder de elegir que lo detiene y que no.

Intuitivamente, logré restarle importancia a ese dolor, poniendo por encima el objetivo de terminar la travesía y  dejando al dolor ahí justo donde estaba, en mi rodilla, no en mi cabeza, ni en mi determinación.

Increíblemente uno logra correr con una rodilla chueca, personalmente no lo hubiera creido posible, si no es porque elegí vivirlo. Si uno concentra su energía en lo que realmente desea en ese momento, logra tantas cosas que jamás se hubiera imaginado.

“Los límites están en la mente” …”Los límites están en la mente”…”Los límites están en la mente”, venía como un mantra este pensamiento, empujándome, halándome, retándome.

Conectar con el dolor solo se trata de escuchar y auque parezca extraño, se trata de soltar en vez de agarrar. Nos agarramos a nuestros dolores de cualquier índole, los cultivamos, los vemos florecer, para luego dejarlos abandonados? No, de ninguna manera.

Nos aferramos a cada dolor con mucha fuerza, elegimos sufrir, quejarnos e imposibilitarnos. Hacemos de dolores parte de nuestra vida, como un mecanísmo efectivo de obtener ganancias externas. Cuando algo te duele, alguien te compadece.

“El dolor va a pasar, las huellas que dejó en tu vida nunca pasan”

Está científicamente comprobado que el origen de los dolores físicos, cuentan con una base emocional. Entonces cuando estás conectado con la naturaleza, respirando vida pura, ¿qué es lo que permites que te robe tu paz?. ¿Para qué darle todo un capítulo al dolor y revolcarte en sus espinas, cuando puedes seguir disfrutando del paisaje?

Ese día, como muchos otros terminé el recorrido, como ha ocurrido siempre que regreso a la montaña o a la selva. Ese día mis pies recordaron la emoción que se siente al pisar la tierra, al pasar por el río. Ese día descubrí mucho más de lo que uno cree que puede, ese día descubrí que es tan importante llegar, como disfrutar de cada paso, incluyendo los pasos difíciles.

Creo que seguiré corriendo carreras, ahora me estoy preparando para nada en especial, solo entreno por el placer de hacerlo….. Estoy aprendiendo y lo disfruto.

 

Hace mucho tiempo atrás. Poema #1

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Día de los muertos, Los Ángeles, CA 2014

Día de los Muertos, Los Ángeles 2014

Contemplaba el horizonte cálido y tenue

Y una difuminada luz...

Que evocaba el resplandor de una mirada inquietante

Unos ojos que escudriñaban cada piedra de mi ser

Como si buscaran un motivo.


El viento me abraza suavemente

Contagiando con su frescura todo mi existir

Y en su ocaso, el sol y no anuncia el olor a muerte

Solo se desvanece lentamente

Anunciando que llegó la noche


Cuélgate de un hilo de mi mente

Rescata sabiamente de mi voz apasionada

Las frases que se quedaron jugando al escondite

Regálame la voz de tus pasos, para no ir a tientas por la vida

Y así labrar huella a huella un camino que podamos recorrer.

Donde el corazón te lleve

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De la película Donde el corazón te lleve.

Primera Parte. Rutina

La vida día a día nos presenta mil caminos, todos los días debemos elegir desde la hora de levantarnos, la ropa que ponernos, qué color me queda mejor con mi estado de ánimo, y qué vamos a desayunar… el resto del día hasta cuando ponemos la cabeza en la almohada, no es muy diferente, decidir, decidir y decidir.

A veces la vida, nos muestra los mismos caminos, casí todas las veces nosotros elegimos los mismos, por costumbre tal vez, o por la pereza de pensar, de arriesgarse, de ver las oportunidades que hemos querido ver, pero no nos atrevemos.

Repetimos una y otra vez los mismos rituales, las mismas costumbres, las mismas frases, dándo vueltas y más vueltas sobre el mismo punto, atándo nuestras posibilidades, aferrándonos al pasado, condenando al futuro a repetir la historia.

Pasado y Futuro

Anhelamos un mejor futuro, entonces vivimos evadiendo el ahora, dejando escapar las cosas simples como disfrutar del pequeño rayo de sol o desayunar en familia. Nos pasamos la vida persiguiendo la inspiración, una mejor posición laboral, un mejor status, el dinero, o cualquier cosa que creamos que nos va a dar una vida mejor.

“Nos pasamos la vida persiguiendo el final del arco iris”

Hemos elegido vivir esta vida llena de carreras y trancones, llena de horarios y de tengo qué; olvidándonos de todo, incluso de nosotros mimos, de nuestros verdaderos deseos, de lo que nos nutre el alma.

Aceptamos ese trabajo con ilusión, con la esperanza de mejorar la calidad de vida y pagar mejores colegios, ahorrar para la universidad de los hijos, comprar un mejor carro, etcétera… pero en el camino se acabó la emoción y el dinero no fue suficiente para suplir la frustración de sentirse en lugar equivocado.

Hemos elegido la vida que vivimos, hemos tomado las decisiones que nos tienen donde estamos, puede ser el momento perfecto para dejar de excusarse en los demás y aceptar la realidad amorosamente, es hora de responsabilizarse de las decisiones que cada uno ha tomado y comenzar a tomar decisiones coherentes con lo que anhelamos en lo más profundo del corazón.

"Acéptalo, abrázalo y déjalo ir. La verdad siempre librera"

Segunda Parte. Soltándo, aprendiendo a viajar más liviano.

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En el Vichada iniciado el 2016, cuando descubrí que soltar el poder es una delicia.

Hay cositas que no es necesario cargar, las culpas, la frustración, las quejas, el sí yo hubiera, el “y sí sale mal?”. Te has puesto a pensar: ¿Qué tal que si te sale bien?.

En la medida en que la vida avanza y avanzan los años, uno comienza a hacer del cambio parte de su vida, así como la canción de Mercedes Sosa:

“Cambia el rumbo el caminante
Aúnque esto le cause daño Y así como todo cambia
Que yo cambie no es extraño”

Entonces uno aprende a ser más uno, con más fuerza y con más luz propia, uno aprende a fluír con su esencia y eso hace que que le des la real importancia a las cosas, ni más ni menos, las cosas solo son.

Viajar más livianos significa aceptar lo que somos y como somos, no solo con valentía, sino con mucho amor, significa abrazar la realidad, soltar las ganas de querer cambiar todo lo que no podemos.

Las cosas definitivamente son como son, no como queremos que sean, porque la diferencia entre lo que es y lo que esperamos se llama sufrimiento, dicen los budistas. Viajar más liviano significa abrazarnos a nosotros mismos y permitirnos ser como somos. Amar desmedidamente, odiar con franqueza y conciencia. Viajar más livianos significa comenzar a observar con curiosidad, sin juzgar.

Dejar de querer controlar el resultado te libera, es mágico. Bajar los brazos y equivocarse también se siente bien. Cuando esto sucede, comenzamos a sacar los egos de la maleta llamada “tengo la razón” y permitirse el “voy a probar a ver qué pasa”, sin duda la vida se hace menos pesada y entonces surge el niño explorador que todos llevamos dentro y todo parece sorprendente.

Explorar nos permite dejar de juzgar, explorar nos permite descubrir y descubrirnos capaces de cosas que no creíamos posibles, disfrutando lo que nunca imaginamos.

“Explora con curiosidad y descubrirás cosas impensables”.

Tercera y Última Parte. Decisiones

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Ciudad Perdida, Colombia. Comenzando el 2014

Esta educación LATAM nos educó para ser esclavos de nuestras propias decisiones, de las decisiones de los demás y de las decisiones que tomamos por defecto, por miedo, por la parálisis que nos genera el falso control que tenemos sobre todo ó simplemente por escuchar la voz de los demás en lugar de escuchar la voz propia.

Nos enseñaron a vivir con miedo, a decidir con miedo y a cargar con la culpa. Nos enseñaron a dudar de nosotros mismos y a elegir por descarte lo que nos asegura un “futuro mejor”. ¿Acaso nos preguntaron, que es lo que te hace más feliz en el mundo?

Fragmento de: Song Inside de Ethan Lipton feat. Christopher Ferreira

No tienes que preocuparte o arrepentirte, de lo que has dicho o hecho. Sí sabes que cantaste la canción de tu corazón.

Hace un mes fuimos invitados a un matrimonio de 15 años de casados. Sí, una pareja con más de 15 años de aventuras, dos hijos y un perro, una pareja que decidió entregarle a Dios esa responsabilidad y unirse para el resto de sus vidas. En el sermón el Cura habló de la importancia del amor y del lenguaje del corazón, un discurso realmente conmovedor.

El corazón siempre tiene la respuesta, decía el Padre, refiriéndose a todos los momentos de la vida en los que hemos dudado y no encontramos salida, cuando hubiese sido tan fácil sentir y escuchar la voz interior.

Lloré con ternura durante el 90% de la ceremonia, comprendiendo, que ese discurso que con frecuencia utilizo con mis pacientes, es el dircurso más certero. La varita mágica la tiene cada uno dentro, el baloto está dentro de tu corazón.

Abrimos la posibilidad de desafiarnos a creer en nosotros mismos y ser valientes al tomar la decisión de confiar en nuestra habilidad innata para saber que es lo que más nos conviene. Creer en nuestra intuición, significa escuchar nuestra voz interior y asumir los riesgos que nos sacan de esa falsa seguridad, significa atrevernos a explorar lo desconocido.

Normalmente pensamos que los demás saben cual sería la mejor decisión que nos aportaría a el futuro soñado, se trata de creer y reclamar nuestro poder, confiar en la luz propia y actuar por nosotros mismos con toda nuestra integridad personal. Dejar al miedo a un lado y luchar con arraigo por satisfacer nuestros propias metas, lo que también implica decir no, con firmeza y abandonar la necesidad de recibir aprobación de los demás. Es recuperar el instinto y la capacidad de actuar en pro del propio beneficio.

Hemos puesto nuestros sueños en lista de espera, anhelando el día en que por fin los deseos de nuestro corazón se apoderen de nuestra realidad, esperamos constantemente el día en que podamos ser esa persona que querermos ser.

Vivimos con una venda en los ojos y en el alma, persiguiendo el yo perfecto, y eso nos ha cegado, nos impide ver el maravilloso ser que llevamos dentro, eso nos impide escuchar el corazón y enrumbarnos por fín hacia nuestro soñado destino.

Vuela con los bolsillos llenos de ilusiones, brilla tan fuerte como puedas con tu propia luz, escucha la canción de tu corazón.

Lo que las empresas quieren “Gente apasionada con su trabajo”

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Solo tengo gratitud hacia todas y cada una de las empresas que me han contratado, acogido y permitido ser yo, a todas las aprecio y les debo hoy estar volando libre”

Cuando tenía 13 años supe sin saber que iba a ser psicóloga, a mi corta edad me llamaban Doctora Corazón, en las tardes luego de llegar de mi jornada colegial, el teléfono estallaba en alaridos cada media hora, cada una de mis compañeras se turnaban  una a una contándome sus penas y alegrías amorosas.

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Para mí, siempre fue un placer escuchar, entender y aconsejar a mis consultantes, aunque en ese momento mi experiencia solo procedía del lenguaje de mi propio corazón.

Estudié psicología luego de desviarme del camino varias veces, aveces hacia ingeniería, otra vez muy larga hacia arquitectura, afortunadamente mi madre y su fortaleza siempre creyeron en mí, incluso cuando yo misma me dejé de creer. Durante mi carrera universitaria, tuve que cursas muchas materias, muchas que no me interesaban, pues cuando decidí estudiar psicología tenía en mi mente el sueño del diván y el paciente, cual Freud en una de sus mejores etapas, por ende cuando tuve que enfrentarme a todas las materias cultura organizacional, empresas y temas de esos corporativos, odié todo cuando pude de ellas, odié tener que hablar de salarios y gente trabajando para empresas, paradójicamente fueron las materias en las que obtuve mejores notas, en ese momento no entendía por qué sucedía este extraño fenómeno, tal vez hoy pueda responderme a ese fenómeno.

Después de graduarme y experimentar trabajar en educación decidí seguir estudiando, eso sí que ha sido una pasión, estudiar me chifla de la felicidad, entonces hice todos los cursos, diplomados y talleres que se atravesaron, Arte-Terapia, Marroquinería, Tejido y hasta una Especialización en Recursos Humanos, como si ésta última me garantizara el éxito económico, presa de mis propios miedos, me abalancé a los brazos del estudio corporativo.

Casualidades

Debo reconocer que gracias a eso conocí el Coaching, el PNL y el tema de Inteligencia Emocional, como todos sabemos la cabra siempre tira pa´l monte, ese es mi caso también.

Mientras seguía aprendiendo y explorando todo el tema holístico, me involucré por completo en las organizaciones, el mundo corporativo intentaba sin éxito consumirme pero fue más resistente que mis sueños y mis ideas, se empezó a apoderar de mi alma salvaje, se ensañó contra mi tranquilidad y llegó el momento en que bajé los brazos, me entregué.

Siempre inconforme, siempre incompleta, fui creciendo rápidamente, diseñando, implementando y capacitando llegué a ser una gran ejecutiva “Directora de Recursos Humanos” Consultora Senior de Head Hunting, para muchos un sueño hecho realidad, para mí un camino para aprender y reafirmarme, nunca un lugar para permanecer.

Lejos de ser feliz me rodeaba de presidentes de compañías muy importantes, nada de que asombrarse en realidad, personas de carne y hueso como yo y como el selecto lector que está recorriendo estas lineas. Lo más paradójico es que mientras yo me robaba personas de otras compañías, alguien vino y me robó a mi misma, ofreciéndome una trabajo a 5 minutos de mi casa, algo más atractivo que cualquier tipo de compensación salaria, estar cerca de tu hogar mejora 100% la calidad de vida.

Mi paso por la Head Hunting fue mucho más productivo para mí como ser humano que para mis bolsillos, los cuales por cierto permanecían llenos y rebosantes, para mí fue una experiencia de vida, fuerte y amorosa a la vez, llena de posibilidades y obstáculos, destacable siempre mi Jefe tan amorosa y tan exigente. Ella tuvo la capacidad de acogerme, compartir todo su conocimiento del negocio y de la vida, y retarme más allá de mis propios límites, la recuerdo ahora asegurando “De esta empresa sales siendo una excelente jefe” , no lamento haber fracasado en el intento, tampoco siento que la hubiese defraudado, en el fondo ella siempre supo de mi naturaleza salvaje e indómita.

Así me convertí en un Consultor con sus propios clientes, vinieron a mi mundo de Selección de Personal una y otra compañía, convirtiéndome en una profesional que los clientes buscaban y aún hoy buscan para ayudarlos a encontrar “el candidato perfecto”

Uno tras otro, los Gerentes, Directores y Dueños de compañías se sentaban con mucha propiedad frente a mí con lo que yo he llamado su lista de deseos, unos con más exigencias que otros, sin embargo todos con un check list que podría resumir en los siguientes requisitos.

  • Hombre o Mujer entre 30 – 45 años
  • Pregrado de Universidad Reconocida
  • Posgrado y Preferiblemente Maestría
  • Mínimo 3 años de experiencia específica en el Cargo
  • Inglés 80%
  • Vivienda cerca de la compañía
  • Que no estudie, para que no necesite permisos.
  • Competencias (Más de 20, o todo el diccionario de Martha Alles)
  • Y la competencia más importante “Que sea apasionado con lo que hace” “Que se quiera comer el mundo” “Que ame tanto lo que hace, que no tenga que trabajar”
  • Horario: Lunes a Viernes de 7 am a 5 pm (Sábados medio día)
  • Salario: $1.000.000

¿Cómo carajos uno se apasiona con tantos requisitos y tan poco a cambio?

Si las empresas esperan generar pasión con este tipo de esquema, sin salario emocional y si ponerse en los zapatos de sus empleados, es probable que el problema sea de visión y enfoque, es decir que no quieren ver la realidad del mercado laboral (ni pagar lo que corresponde) y su enfoque está borroso frente a los profesionales millenias apasionados con su propia vida antes que nada.

Y quién no? Eso deberíamos hacer todos, nuestra única obligación es apasionarnos con nuestra propia vida.

Como ya se habrán dado cuenta, he tenido procesos de selección de todos los niveles ejecutivos y operativos, he trabajado con y para diversas compañías de diversos sectores, en muchos dueños y gerentes tratando de apasionar a su gente, utilizando discursos motivadores estilo Steve Jobs para cautivar al público y en una tarde soleada o lluviosa, presos de la desesperación preguntando ¿Es que ustedes no quieren invertirle a este proyecto? ¿No le quieren invertir a esta empresa? Yo me acosté a las 3 de la mañana, los fines de semana no descanso, porque creo en esto…… Como me hubiese gustado haber tenido el valor de responderles; Claro que crees en esto, claro que tienes que trasnochar, claro que sí, es porque es tu empresa, no sería lógico que no lo hicieras, a mí pregúntame que me apasiona, no porque a ti te guste me tiene que gustar a mi.

Conmigo nunca combinó el estilo corporativo, desde antes de nacer ya era independiente, tuve claros mis aprendizajes y la razón por la cual pasé por esas compañías que hoy fortalecen sin duda mi punto de vista. Hay personas como yo que nacemos así, no nos apasionamos con lo aparente, con el tacón y el poder, solo nos apasionamos con lo que significa algo profundo para nuestra vida.

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Hubo un momento en mi vida en que mi trabajo me comenzó a pesar, el papel de estar entre la gente y el gerente que confía en ti, es agotador y frustrante, Me cansé, tenía que decidir entre invertir mi tiempo y energía en mi propio proyecto o seguir dedicada a las pasiones de los demás, adivinen? Uno no puede hacer nada que no le gusta.

Personalmente amo mi trabajo, todos los trabajos que hago, me encanta que las personas vengan a mi consultorio y escucharles toda su historia, para poder aplicar el Arte Terapia o el Coaching y ayudarles a encontrar sus propias respuestas, también me encanta estar largas horas en mi taller de cuero, tejido y bordado, diseñando, creando, inventando cosas que  van a alegrar personas que no conozco, sí amo mi trabajo y puedo sentir que no trabajo ni un solo día de mi vida.

Mi trabajo lo llevo en el avión y a todas las filas de los bancos, siempre estoy con un hilo y una aguja entre mis manos, fue mi elección, fue la vida que elegí para vivirla a mi modo y sentir esa sensación de libertad que para mí es lo más importante. Seguro que trabajo más que un empleado corporativo, los veo cuando voy a hacer talleres experienciales, no motivadores, Yo no motivo a nadie, voy a darles un rato con ellos mismos y puedo sentir como lo disfrutan siendo algo tan simple.

Entonces no se trata de obligar a las personas a querer a la fuerza un objetivo corporativo, no se trata de decirle a alguien “me tienes que querer porque yo estoy enamorado de ti”, se trata de conquistar a las personas con amor puro y verdadero, se trata de buscar la felicidad y bienestar del otro y así enamorarlo de mis ideas, se trata de dejar a un lado el Ego empresarial o el Ego del Jefe y descubrir lo que las personas quieren, ese punto de partida se llama respeto, se llama entender el presente.

No hay nada más frustrante que recibir la lista de deseos del empleado perfecto y comprender primero que la compensación salarial no compensa nada, ni le da a ese ser humano para vivir dignamente, y segundo saber que el empleador no sabe lo que quiere.

Creo firmemente que es hora de respetar a la gente, a ese profesional que también invirtió dinero, tiempo e inteligencia para mejorar su calidad de vida, creo que es hora de respetarse a sí mismos como empresas y ser coherentes entre lo que exigen y lo que ofrecen.

“Las empresas no pueden pretender que las personas se apasionen con un trabajo que no es más que eso”

Un Cuento de Invierno

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Salimos en la mañana tipo 10 am, con la gran expectativa de caminar por la montaña, esa mañana Queca había chequeado el pronóstico del tiempo, algo de nievo, cosa que no nos preocupó, al contrario nos animó hacia la aventura.

Anduvimos el camino en carro por algo así como media hora, llegamos al parqueadero y nos fuimos montaña arriba. Al principio el camino estaba terroso con algo de nieve convertida en hielo a los lados, lo que me recordó la nevera de mi niñez, cuando el hielo se acumulaba en las paredes convirtiéndose en el guardián de la carne y las verduras, mi parte favorita siempre fue la tarea de descongelar la nevera y sacar el hielo en medio de más o menos 37 grados centígrados de temperatura ambiente, siempre fue un juego, un verdadero placer refrescante.

Poco a poco el camino dejó atrás la negrura de la tierra, mezclándose con el blanco puro de la nieve, nos permitió avanzar a paso firme, decididos a cumplir nuestro objetivo, la vuelta entera al parque.

“Nunca pierdas la capacidad de sorprenderte”

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En realidad el frío no era intenso, bastante soportable para un animal de tierra caliente como yo, conocí la nieve por tercera vez en mi vida, la vi por primera vez en el nevado del Ruíz, cuando era niña, luego en cumpleaños mágico número treinta y algo, fuimos al Cocuy y tuve el placer de retorcerme en el blanco inocente del hielo, pero nunca como en los cuentos navideños de invierno, para mí fue realmente mágico, poder sentir la blancura de la nieve solo ahí, sobre los árboles y las montañas esperando a ser vista por algún caminante.

Ahí es cuando mi corazón se estremece y casi siempre mis ojos se rebasan, la naturaleza nunca deja de sorprenderme y en lo simple encuentro la belleza de la vida, como en los ojos de los animales.

“Una paradoja en mi vida”

Habíamos caminado alrededor de dos horas, ahora al camino estaba completamente cubierto por la nieve, yo escogí unos tenis para el viaje, algo cómodo para caminar, pero nunca esperé nieve, por tanto mis tenis parecían más unos esquíes que unos zapatos que permitieran trepar. Concentrada en mí propio ser, sostenía una conversación interna con mis ángeles y demonios mientras escogía cada paso que daba sobre la resbalosa nieve; de repente me vi cual larga soy tendida sobre la nieve, no tuve tiempo de reaccionar, solo quedé atrapada en mi propio cuerpo tratando de ponerme de pie, atrapada sobre mi mano derecha adolorida y triste.

Sí hay algo que he amado de mi esposo, aparte de su maravilloso ser, es la capacidad que tiene para retarme y a la vez cuidarme, es como diciéndome “hágale mamita que usté puede”, ama mi soberanía y sé que se siente orgulloso de ese estilo guerrero imparable, que me hace decir “tranquilos todo está bien”, por eso cuando me levanté del suelo y escuché la propuesta de regresarnos, solo les dije frescos, denme unos minutos y seguimos.

No fue nada, me dolía la mano y la cadera, pero hubo suficiente hielo para evitar cualquier inflamación. Una vez de nuevo en el camino, llegó a mi mente el mensaje claro y concreto; esa es la historia de mi vida, caerme, limpiarme y seguir, porque pa’ lante es pa’ allá, lo fui vi retrospectivamente y sonreí al comprenderlo.

“Tu eliges que tanto te duele o te mortifica”

Poco a poco el camino se fue borrando, ahora era una llanura inmensa y pura, las huellas no existían y entonces buscamos nuestra ruta hasta llegar a la quebrada, donde no hubo paso, esto implicaba devolverse al menos dos horas de camino, desandar lo andado. Después de un pequeño debate, decidimos volver por el mismo camino, ahora con los zapatos mojados y los pies también, un poco con la cabeza baja por no poder llegar a la meta. Aveces la vida se trata de eso, de tomar decisiones sanas, de recoger los pasos y mantener la integridad de nosotros mismos.

Cuántas veces no nos ha pasado? Cuántas veces hemos elegido seguir a pesar del mal tiempo? Cuántas veces no nos hemos caído en el frío río hasta casi ahogarnos?

Comenzamos el retorno decididos, a paso firme fuimos avanzando, ahora con los pies congelados y la concentración en nivel máximo, un pie aquí, otro allá y un camino largo que va que se pierde, decía una canción argentina de mi niñez, aquí es donde el cuerpo lo pones alerta al servicio de ti mismo, pero el pensamiento como se manda solo se concentra en lo más incómodo, el dolor casi insoportable de los helados pies, hasta que ya no sientes más los pies, y te preocupas. Bueno pues este es el momento de salir del hoyo negro, decidir no mortificarse y pensar en el objetivo.

Durante los años que levo caminando en la montaña, la selva o andando en la bici, he encontrado en esos caminos la mejor forma de estar conmigo misma, venía otra vez hablando con mis demonios, los indómitos y los amigables, bien atenta en el camino para no caerme…. pero no siempre es lo que uno espera, en un abrir y cerrar de ojos estaba de nuevo en el frío suelo de la montaña, otra vez la mano, antes de que Santi llegara a mi lado, ya me había sacudido la nieve y estaba lista para seguir… ya lo había dicho, literal paradoja en mi vida. Yo creo que ante las situaciones retadoras la sabiduría interna florece, el mejor Coach está adentro de uno mismo.

Seguí solo caminando, fluyendo, ya ni me importaba volver a caerme, menos atenta y con el único objetivo de llegar al carro, me permití dispersar la atención y quedarme en cualquier parte del paisaje, dejé a mi atención por ahí en cualquier árbol, abandonada a su suerte, mientras noté que el dolor de mis pies había desaparecido, seguían mojados y en su lugar… tuve una satisfacción interna y en fondo de mi corazón una gran sonrisa se dibujó.

Uno de los aprendizajes más grandes de mi vida es darle la real importancia a las cosas, fue así como antes de una hora llegamos al carro, nos sentamos con calma, nos secamos y seguimos hacia la siguiente estación del paseo.

Creo que de eso se trata la vida de asombrarse, de guerrearla, de andar y desandar, de dejarse sorprender.

 

“Cuál es la nieve que necesitas sacudirte para vivir tu vida con plenitud? Qué será mejor levantarse o quedarse revolcándose en la nieve?”

 

 

Sí te roba tu energía, no es bueno.

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Una de las grandes lecciones que he aprendido en la vida es justamente soltar todo aquello que me roba la energía, a menudo las personas llegan buscando ayuda para solucionar sus problemas cotidianos, curiosamente los personajes más populares que alteran la vida de las personas suelen ser sus hijos, su pareja y su jefe, tradúzcase también trabajo. Estos tres roles giran alrededor de la mayoría de nosotros generando conflictos internos y una eterna batalla que no tenemos la más mínima idea de como librar. El nudo se va enredando rápidamente en la cabeza  y en el corazón generando más caos y trayendo consigo dudas y más dudas.

Nos encanta comprar peleas y que mejor si la pelea es propia, así que más tarda en asomarse el sol, que nuestra cabeza comenzar a girar con pensamientos irritantes y el día comienza “peleando con la pelea” , increíblemente nos apasionamos tanto contando estas historias que al final del discurso pareciera ser que estamos un poco más tranquilos, no obstante también podemos ver nuestro lánguido reflejo, devastado y sin brillo en los ojos.

Justificar la razón de las miles de batallas que libramos a diario, es una forma de validarse, como también es una excelente forma de elegir seguir haciendo las cosas de la misma forma, entonces “Sí hasta ahora has hechos las cosas de la misma forma y los resultados han sido siempre los mismos. ¿Qué vas a hacer diferente esta vez?. Responder esta sencilla pregunta significa explorar adentro del ser humano, dejar de culpar a los demás por las decisiones que hemos tomado y comenzar a tomar acción sobre nuestros actos.

Las consultas más frecuentes que a diario recibo, son en un 100% referentes a las relaciones con otros seres humanos, normalmente las personas reportan tener la razón, muchas veces la tienen, en otras ocasiones no. Lo cierto es que de forma natural y genuina estamos acostumbrados a justificar todas y cada una de nuestras acciones, confiriendo al otro la responsabilidad de cualquier asunto conflictivo. “El problema es de él, Yo? Yo estoy bien”. Sin embargo al final de una jornada de servicio, podría concluir que las personas sufren, se enganchan, y permiten que les roben su energía porque así lo deciden. Es más cómodo quejarse del jefe, de la pareja, o de los hijos, que intentar cambiar la forma de pensar y sentir, permitiéndose ver las cosas con la real importancia que tienen.

          “Lo que no aprendes hoy, la vida te lo vuelva a poner en el camino, mucho más fuerte                                                                    hasta  que aprendas la lección para tu vida.”


En algún momento de mi vida, también yo tuve una batalla interna, las veces que aparecía siempre era de frente contra el jefe, mantuve quejas durante más de dos años, me fui profundizando cada vez más en el mar de lamentos que yo misma me inventé y le permití a las situaciones y a las personas robar toda mi energía, mi alegría y mi motivación… pero como la vida siempre es justa también tuve mis ángeles humanos alrededor, tal vez no compadeciéndome, cosa que hoy agradezco muchísimo pues sí se hubiesen sentado a llorar conmigo quizá sería una guerra de mil años; ellos más bien me acompañaron con firmeza y creo que siempre me repetían “Lo que no aprendes hoy, la vida te lo vuelve a poner, tal vez más fuerte hasta cuando lo aprendas”, así que con mucha apertura comencé a preguntarme el ¿Para qué? y lo que debía aprender, aunque este camino no fue fácil y el aprendizaje se lograra con lo que yo llamo lágrimas de sangre, lo cierto es que una vez lo pude asimilar me pude liberar y ver las cosas desde otra perspectiva.

Hoy no tengo más que agradecimiento hacia esas personas y hacia esas situaciones que me retaron y me obligaron de alguna forma a dar el giro, pregúntense ¿Qué están haciendo hoy para elegir el camino del No Sufrimiento?, ¿Cómo puedo validar la perspectiva y la opinión del otro, antes de imponer la mía? ¿Qué puedo hacer para alivianar mi viaje? ¿Cuáles son las decisiones que quiero tomar para llevar mi vida como desearía?

Elige vivir hoy con plenitud, perdona rápido, escucha a los demás, suelta todo aquello que pese en tu vida y sobre todo créele a tu intuición, siempre tendrá la respuesta que necesitas. Pero esa es otra historia que más adelante les cuento.

Relatos de un viaje a Asia. Historia 1

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La pérdida del Abrigo y algo más….

“Llegar a un país extraño en la niebla de la noche, es como nadar a oscuras”


Atravezámos el océano desde Los Ángeles hasta Seúl en medio de un cielo lleno de nubes y en ocasiones turbulencia. Trece horas de vuelo en medio de las historias de”Mare Barrow, en La espada de Crital” hicieron de mi viaje un trayecto divertido.

El vuelo hacia Bangkok amenazaba con salir sin nosotros a bordo, se oyó una voz en koreano que comunicaba la espera de 20 minutos más para bajarnos del avión y comenzar la carrera para tomar el vuelo siguiente. Sin dormir y con la emoción de descubrir una nueva cultura nos bajamos del ave metálica que nos trnsportó, salimos disparados con todos nuestros sueños cargados en el equipaje de mano.
                                                     “Corre Fif, nos vá a dejar el avión”
Caminamos coordinados, rápido e ilusionados con lograrlo, un, dos, un dos, sin parar. Bajamos las escaleras y nos encontramos con la sorpresa de tener que pasar por seguridad, al llegar a la fila nos despojamos de todo el equipaje, los chalecos, las chaquetas, todo lo que pudiese ser potencialmente peligroso, para que seguridad pudiese comprobar que no somos personas peligrosas.

Todas mis cositas fueron diversificadas en múltiples contenedores, para facilitar que a uno se le olvide algo por supuesto, salieron las maletitas, salieron los abrigos, los i pads, los zapatos y salimos nosotros en la carrera contral tiempo, cargados de cosas por todos lados, en el largo camino hacia la puerta de abordaje amarramos los zapatos y seguimos corriendo. El vuelo ya estaba cerrando y llegamos orgullosos de lograrlo, medio zombies después de volar sobre el Pacífico trece horas, lo habíamos logrado.

Alarma, alarma, alarma… mi cabeza era un solo grito ¿MI CHALECO? Miré a mi esposo con cara de esperanza y él me devolvió la mirada con desasosiego

-No lo tienes tu?, No sé, yo no lo tengo….

La sangre me hervía y fuí sintiendo como me iba llenando poco a poco, es una sensación que no se explica con palabras, solo se siente y ya… vacía, impotente e idiota, así me sentí. 

-Mi teléfono y mis gafas, estaban en el bolsillo,lateral pfffff

Debíamos escoger entre recuperar el abrigo o seguir adelante con el viaje, solo unos segundos para decidir, miré a mi esposo desinflada y le dije vamos, vámonos, la vida es de decisiones y yo tomé la mía hace años atrás, la aventura de recorrer la vida con el amor de mi vida, no me la voy a perder por unteléfono y unas gafas.

Llamaron del punto de abordaje a preguntar por “mis cositas”, hablaron en koreano y no entendí ni media palabra, la chica me miró y en lenguaj universal de señas me dijo no.

“Siempre he pensado que las cosas materiales no son lo más importante, así es… solo son objetos que se pueden reponer”

Y me senté en mi silla, a llorar, a lamentarme, afuera de mi cabeza oía los reclamos ¿Qué hacía el teléfono ahí? Cargas muchas cosas,  estas como pulgarcito……. adentro de mi cabeza la batalla era peor, ¿ Por qué siempre me pasa? ¿Por que entre más me esmero en que todo me salga bien, peor me sale? ¿Por que yo? ¿Por que? ¿Por que? ¿Por que? , mi pelea interna se hizo externa, con el l mejor de los contendientes. ¿Quién mejor que el ser con el que compartes tu vida para discutir? Palabras van y vienen, reclamos van y vienen. Nada que hacer la tormenta hay que vivirla. 

Para ese momento estábamos muy lejos de Seúl, tal vez atravesando China, me venció el cansancio y en medio de la confusión quedé dormida, seis horas de vuelo en medio de la mortificación y la culpa son como las horas perdidas, no suman, no proponen, no traen nada positivo a tu vida.

” cuando se pierde algo, se pierde también el miedo, se pierde el apego, nace una nueva forma de           ver las cosas”

Finalmente llegamos a Bangkok ” Fif lo logramos, estamos en Bangkok” nos miramos, con lamisca mirada de siempre, sin palabras… seguimos caminando rumbo a recoger las maletas, nos esperaba un señor Tailandés que hablaba menos inglés que yo, así que el lenguaje universal volvió a ser de gran utilidad, le dimos las gracias al dejarnos en el Hotel y una propina en dólares, la cual agradeció como si le estuviese entregando un Mercedes Benz. 

Dormí pésimo por la difer nacía horaria, ya no pensaba en la pérdida material, más bien di gracias por estar en un país maravilloso a punta de descubrir.

Supongo que al regreso estarán mis cositas esperando por mí en Seúl, no lo sabré hasta dentro de un mes, tampoco me importa pues la vida y la felicidad están compuestas de cosas superiores.

Perdí el apego, el miedo y la frustración, gané libertad…

 “Viajamos para cambiar, no de lugar, sino de ideas” .Hipólito Taine

Tejer está de moda

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“El hilo mágico que mejora la calidad de vida, la salud y hace más felices a las personas.”

Tejiendo 1

Lo de tejer historias con mis manos lo llevo en la sangre. Desde que recuerdo, vi a mi abuelo haciendo casitas y canoas talladas en madera, vi a mi abuela bordar en su máquina Necchi carpetas y otras cositas, vi a mi padre trabajar la madera y a mi adorada madre coser vestidos de todos los colores y sabores para su princesa, o sea yo. Hasta recuerdo a mi hermano haciendo artículos de cuero a sus escasos 8 años, con un conocimiento básico de marroquinería.

Comencé a tejer a los diez años, en esa época le ensañaban a tejer a uno en la clase de vocacionales. Mi abuela me guió las puntadas y la forma como debía realizar una mochila y desde ese momento no he cortado el hilo mágico, de eso hace ya más de 20 años.

Para mí, los oficios de tejer, bordar y hacer arte con mis manos, significan estar en conexión conmigo misma, significan permitir que el mundo gire a su ritmo. Es vivir plenamente en un mundo donde todo sucede de forma genuina, es una pasión que llevo a donde quiera que voy; la misma que me acompañó durante mis largos días de estudiante universitaria lejos de mi familia, la misma que despertó en mi nuevas ideas, la que me ha ayudado a encontrar respuestas cuando no se me ocurre como resolver una situación. Tejer me lleva a lo más profundo de  mi ser, encuentro paz y tranquilidad en medio de hilos y agujas, tejer me trasnocha y allí en medio de la felicidad encuentro la plenitud.

He tejido innumerables mochilas inspiradas en el arte Wayuú, accesorios  y bufandas, todos ellos acompañándome en la fila del banco o recibiendo una visita en la sala de mi casa. Los mismos que salen de campamento, viajan conmigo en el avión y en largos trayectos de tren y son mis compañeros inseparables de vida. En este momento de vida, mis tejidos y bordados se han convertido en el punto de unión entre la psicología, el Coaching y el bienestar de las personas, congregando a mis amigas, vecinas, conocidas y cualquier mujer amiga de la amiga a disfrutar de un espacio lleno de bienestar, diversión y crecimiento personal.

Un ejemplo del bienestar que trae consigo el tejido, es aquel que se transfiere de generación en generación, en donde madre a hija se sientan en las tardes a tejer,  generando un espacio de comunicación en el cual se cuentan sus aventuras y se llenan mutuamente de amor. “Estoy recuperando la relación con mi hija Cata de 10 años, la cual está pasando por el duelo de la separación de su padre” comenta Sandra,  quien acudió buscando ayuda para el manejo de sus emociones frente a la separación de su esposo, luego de 23 años de matrimonio y frente al padecimiento de un cáncer de tiroides. Tejer, bordar y hacer artes manuales sana espontáneamente, son técnicas utilizadas ancestralmente para reducir la ansiedad, curar el estrés y las emociones negativas, así como prevenir la demencia.

Este proyecto que he llamado Coaching Creativo tiene como enfoque principal el uso de las artes manuales, especialmente el tejido terapéutico, como una herramienta de la salud, despertar la memoria celular que hay en cada persona generando bienestar por medio de la actividad manual. La neurociencia sustenta los beneficios de los movimientos rítmicos en la práctica del tejido y la compleja combinación de beneficios fisiológicos, psicológicos, conductuales, sociales y creativos experimentados.  Así es, como este proyecto aborda el enfoque “integral de la persona” con el fin de mejorar la calidad de vida y el cuidado de la salud, por medio de la variedad,  la curiosidad, la exploración, la creatividad, la risa y un montón de diversión.

Todos tenemos que encontrar el equilibrio y el disfrute de la vida, para sentirse autónomo y valorado. 

Tejiendo se puede lograr esto.

El Dr Herber Benson, Cardiólogo y profesor de Harvard, quien ha sido pionero de la medicina mente-cuerpo y fundador de  The American Institute of Stress, escribe: “No reclamamos innovación sino simplemente una validación científica de la sabiduría ancestral. Así es como la gente del movimiento de la Meditación trascendental, siente que es capaz de reducir la presión arterial por medio de los movimientos repetitivos de su arte”. Benson afirma que la acción repetitiva del tejido puede inducir un estado de relajación como la asociada con la meditación y el yoga, por medio de la atención consciente. Una vez las personas han aprendido, el ritmo del tejido puede disminuir la frecuencia cardiaca, la presión arterial y reducir los niveles sanguíneos perjudiciales de la hormona del estrés Cortisol. La gran diferencia entre la meditación y las artes manuales, consiste en que el oficio de hacer tiene un resultado tangible de objetos útiles y armoniosos, los cuales con frecuencia aumentan la autoestima y el sentido de orgullo de quienes practican el arte de tejer, bordar y crear.

Se han realizado diferentes estudios acerca de los beneficios que conlleva tejer y realizar actividades artesanales, El psicólogo  Milhaly Csikszentimihalyi describió este fenómeno como fluidez, que a su vez es el secreto de la felicidad; una afirmación respaldada por décadas de investigación. La razón es simple, cuando los seres humanos nos involucramos en actividades que implican creatividad sentimos que vivimos en plenitud. La neurociencia explica que el sistema nervioso solo puede procesar cierta cantidad de información a la vez, es por ello que cuando una persona comienza a crear, entra en un estado de trance en donde la vida fluye.

Otro estudio realizado en Canadá por el Departamento de Psiquiatría de British Columbia University, se llevó a cabo con 38 Mujeres quienes padecían de  anorexia nerviosa. Este pretendía disminuir la ansiedad asociada a los trastornos de la alimentación por medio del tejido de punto. Una vez las pacientes aprendieron el oficio, reportaron mejoras significativas, evidenciadas en una reducción subjetiva de la preocupación ansiosa cuando se teje. En particular, un 74% informó que disminuyó la intensidad de sus miedos y pensamientos, al igual que se aclaró su mente acerca de la preocupación de comer, sumando un efecto calmante y terapéutico. Un 53 % informó que proporciona satisfacción, orgullo y un sentido de logro.

“La fluidez experimentada mientras tejes, tiene el potencial de ayudar a los pacientes a disipar el caos interno”

Por su parte, la terapeuta ocupacional Victoria Schindler, concibe el tejido como un tipo de meditación que puede, entre otras cosas, reducir el estrés y combatir la inflamación. En su trabajo “Las Bases Neurológicas de la Ocupación”  (2007), se evidencia que las personas pueden utilizar actividades útiles y significativas como tejer, dibujar, meditar, leer y hacer arte, entre otras,  para contrarrestar los efectos del estrés y reducir el riesgo a la demencia, estimulando el sistema nervioso y con ello mejorando la salud y el bienestar.

Betsan Corkhill, Fisioterapeuta y Personal Coach, aborda el enfoque de bienestar integral para la persona por medio del oficio de crear. Betsan ha puesto su energía en la investigación y desarrollo del bienestar por medio de la práctica de las manualidades, específicamente el tejido de punto. Es autora del libro “Tejer para el Bienestar y la Salud” y una de las pioneras en Casas de Tejido Terapéutico en el Reino Unido y en el mundo.  En su artículo “Los beneficios de hacer Tejido de punto para el bienestar Personal y Social en la adultez” publicado en la edición de febrero 2013 de la revista British Journal of Occupational Therapy, resume los resultados de su maravilloso trabajo: “Hemos recibido una respuesta sorprendente para esta encuesta en línea con más de 3.500 respuestas de 39 países en tan sólo dos semanas. Dice en su página Betsan, quien en compañía de Dr. Jill Riley presentó los resultados de la investigación, en donde el 81% de los encuestados respondieron que se sentían más felices después de tejer.

Los beneficios van acompañados de cambios profundos a nivel psicológico, fisiológico, neurológico, social y de comportamiento, puesto que Tejer se convierte en una herramienta que está al alcance de todos y que al final es medicina para el alma.

Las habilidades y sentimientos experimentadas al tejer, son transferibles a la vida cotidiana. Por tratarse de un proceso de atención consciente,  la actividad de tejer es una forma de meditar, la cual promueve en las personas la perseverancia, la paciencia y el aprendizaje de los errores, relacionando el tejido con la vida misma, se puede aprender a solucionar los retos del día a día.

Ser creativo implica encontrar nuevas formas de hacer las cosas, por ello el estrés, la depresión y el dolor pasan a un segundo plano mientras el cerebro construye obras de arte. El trabajo de Corkhill indica que la capacidad creativa está estrechamente vinculada con el bienestar, la flexibilidad psicológica y la capacidad de auto-gestionar y resolver problemas. Pensando creativamente se encuentran más alternativas.

Medicina Ancestral

medicina ancestralImagen tomada de: http://c-t-del-p-wayuu2.blogspot.com.co/ Imagen sujeta a derechos de Autor.

Desde siempre nuestras abuelas y tatarabuelas se han dedicado a las oficios manuales, para nadie es un secreto que aquellas mujeres que tejían o bordaban hasta su vejez se mantenían más “lúcidas” que quienes no practicaban ninguna actividad artística, hoy la neurociencia sustenta que hacer oficios creativos protegen el cerebro del envejecimiento.

En el mundo entero hay unos 47,5 millones de personas que padecen demencia, y cada año se registran 7,7 millones de nuevos casos. En nuestro país la cifra supera los 200 mil pacientes que se encuentran entre los 65 y 85 años de edad, mientras los científicos enfocan sus esfuerzos en encontrar formas naturales para proteger el cerebro.

Hacer manualidades en sus múltiples formas promueve la plasticidad del cerebro puesto que tiene la capacidad de involucrar diferentes áreas de forma simultánea y coordinada, mejora la memoria y la concentración, es una de las medicinas que ha sido utilizada desde los tiempos de nuestros antepasados indígenas.

Hoy, esta herencia mejora la calidad de vida de las personas, les ayuda a enfrentar retos de salud, enfermedad, soledad, ansiedad, depresión y estrés. En Europa, hombres y mujeres tejen en los trenes mientras van camino a casa, el oficio, aclara la mente y absorbe el estrés laboral, permitiendo que lleguen a sus hogares libres de la carga emocional que produce el trabajo.

Luego de pasar por diferentes profesiones, incluido el Oficio del Arte Manual, pude integrar las diferentes disciplinas en un programa de Tejido Terapéutico, convirtiendo mi trabajo en mi propia pasión.

Mediante el Coach de Vida acompaño a las personas en su proceso de transformación personal, potencializándo todos sus talentos, encuentran en el tejido, el bordado y cualquier actividad artística nuevas formas de afrontar los retos diarios de su vida, los cuales pueden abarcan desde dejar de fumar, superar la separación, mejorar las relaciones con sus hijos y esposo, hasta el manejo de dolor frente a la enfermedad.

Me he propuesto ayudar a las personas que acuden a mí desde un abordaje integral, luego de leer todos estos artículos me inspiré y decidí escribir mi propia experiencia, yo misma lo vivo todos los días, mientras tejo  no me queda tiempo para ocuparme de mi cuerpo, o mis problemas cotidianos. No siento hambre ni cansancio, es como si mi cuerpo desapareciera en un plano espiritual. Tejer es mágico, el solo hecho de sentir la lana entre los dedos sana, tranquiliza la mente y el corazón. 

“La tendencia ha comenzado a crecer y lo que es tendencia se va convirtiendo en moda, así que ponte a la moda”

 

Hablemos, contáctame al 313 855 31 77… y comienza a disfrutar esta aventura….

Lina María Rodríguez

Psicóloga, Arte-Sana y Personal Coach

http://www.doctoralinita.com

 

Referencias

Engaging in cognitive activities, aging, and mild cognitive impairment: a population-based study. Geda YE1, Topazian HM, Roberts LA, Roberts RO, Knopman DS, Pankratz VS, Christianson TJ, Boeve BF, Tangalos EG, Ivnik RJ, Petersen RC.

The neurological basis of occupation. Gutman SA1, Schindler VP.

THE KNITTING EQUATION – Paper published in the February 2013 issue of the British Journal of Occupational Therapy. For reference purposes please look for http://www.stitchlinks.com 

Riley J, Corkhill B, C Morris (2013)

The Health Benefits of Knitting By JANE E. BRODY. JANUARY 25, 2016 5:45 AM

¿Qué ocurre en tu cerebro cuando tejes? (Tomado de http://cnnespanol.cnn.com) Autor:  Paula Andrea Daza, CNN

1446 ET (1846 GMT) 26 marzo, 2014 Por Jacque Wilson, CNN

La gestión de la ansiedad en los trastornos de la alimentación con tejido de punto. Clave-Brule M 1, Mazloum A , Parque RJ , Harbottle EJ , Birmingham CL .
Knit for Health & Wellness: How to knit a flexible mind and more.. Betsan Corkhill (2014)

Sal con un Valiente

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Sal con un valiente​…

Amort

Pablo Arribas

 

http://www.eluniversodelosencillo.com/sal-con-un-valiente/

No existe hombre tan cobarde como para que el amor no pueda hacerlo valiente y transformarlo en héroe.
Platón

El mensaje es claro: sal con un valiente[1]. Esto no quiere decir que intentes, a ser posible, salir con un valiente, no. Quiere decir que salgas con un valiente. Con un valiente o nada.

Nadie debería enamorarse de alguien que, tras el tiempo suficiente, no sea capaz de decirte:“mi apuesta eres tú”. All in. Todo el mundo merece escuchar, al menos, un “¿sabes qué?, me la juego contigo”.

Al igual que tú, he visto a personas reaprender un deporte tras perder algunas partes de su cuerpo; he visto a gente trabajar meses o incluso años sin cobrar y a otros trabajar en un restaurante de comida rápida para terminar y ponerse a escribir, pintar o bailar porque eso no les da aún de comer; y he visto a un hombre que no puede vocalizar ni coger un lápiz revolucionar la ciencia… Y aún así, siempre hay alguien que dice: “no, es que no es mi momento”, “es que estoy centrado en mi trabajo”, “es que salgo de una relación” y demásexcusas para llevarse el polvo pero dejar el mueble. Si hay amor se encuentra la manera.

Vivimos en una época donde no hay dragones que matar ni tierras que conquistar, y donde el acceso a recursos y las oportunidades son tan abundantes que saber lo que se quiere e ir tras ello constituyen el único espacio para el heroísmo. Hoy, el (principal) problema no es que no se pueda, sino que no se quiera lo suficiente. La mayoría de cosas que no hacemos no es por dificultad, es por falta de amor.

Creo que la valentía es el valor más grande que puede tener un ser humano. Un valiente arriesga, elige, toma partido, se hace responsable y crea su destino. Es el capitán de los optimistas, pues no solo ve lo bueno sino que lo persigue sin negociar. Una persona así solo puede hacer tu vida más rica.

Como le gusta decir a Álex Rovira, “el coraje, más que la ausencia de miedo es la consciencia de que hay algo por lo que merece la pena que arriesguemos. El coraje es la fuerza del amor al servicio de la consciencia”. Y es que coraje y amor son atributos que se ven en el espejo: el que ama, arriesga y el que arriesga, ama.

“Detrás de alguien que arriesga, hay alguien que ama.”

Cuando no sepas dónde están esos valientes, fíjate en los que dicen sí diciendo no, pues detrás de alguien que renuncia hay una persona que elige, detrás de alguien que elige hay una persona que arriesga y detrás de alguien que arriesga hay una persona enamorada. Donde hay un valiente, hay un amante.

Lo que diferencia a alguien valiente de un “cobarde” es que no se queda parado ante la bifurcación pensando en lo que pierde o en lo que renuncia, sino que ve en ti una victoria y ganancia suficiente como para no tener que mirar atrás. No se echa a un lado pensando que siempre puede venir algo mejor, porque acepta que el mundo es imperfecto, que tú lo eres… que los dos lo sois. Sabe que lo importante no es ni la realidad, ni lo que hay, sino lo que podéis llegar a crear, y para eso no hace falta ser perfectos, hace falta ponerse manos a la obra.

Un persona valiente no está pensando en las chicas o en los chicos que deja escapar, está pensando en ti. Eres su apuesta y su elección, y cualquier otro lugar le parece segunda división.

Nunca verás a un valiente haciendo una lista de pros y contras, porque para ellos el amor no es un mercado ni tú un producto más. Las decisiones racionales las deja para los yogures o las hipotecas, nunca para sus sueños. Nadie se hizo rico apostando en pequeñas cantidades.

“Los valientes se la juegan porque “esa aventura no se la pierden”.

Si lo piensas bien, muchos de los dolores de cabeza amorosos que has tenido podrían haberse evitado saliendo con un valiente. Así que, la próxima vez que vayas al mercado de parejas de viaje, solo tienes que abrir los ojos y mirar de una forma que quizás no hayas hecho antes: en lugar de buscar por la categoría belleza, profesión, estudios, o dinero, busca por la categoría sé quién soy/sé que quiero. Desconfía de lo pulcro, los cánones y lo resplandeciente, y fíate de la sangre y lo sucio, pues los valientes están llenos de arañazos y cicatrices, aunque a veces no se vean. Los valientes se baten el cobre, son los que bajan a la arena y se la juegan porque esa aventura “no se la pierden”. Es muy difícil encontrar a un valiente con el traje impoluto.

Un valiente no entiende la estúpida forma que tiene la cultura de valorar el éxito o el fracaso y la pérdida o la ganancia, pues cree que a nadie que lo ha dado todo se le puede exigir nada y que lo único que verdaderamente se puede perder en la vida no es una pareja, un partido, un sueldo, etc., ellos saben que lo único que verdaderamente se pierde en la vida son oportunidades.

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Y, si tuiteáis, #salconunvaliente

[1] *(Y digo un valiente como digo una valiente. Me niego a afear un post con arrobas y barras si puede sobreentenderse).